Constelación Literaria

domingo, 25 de marzo de 2018

Autobiografía lectora

Para que podáis entender cómo he llegado hasta aquí es necesario que hablemos
de muchas cosas.  

Es necesario que hablemos de Atreyu, Bastian Baltasar y Fújur. Es necesario hablar del Principito, el aviador y.. ¡atención a los baobabs! 
Tendríamos que hablar de la SOS o de TNT; de Harry Potter, Hermione y Ron, y de por qué el profesor Quirrell no podía tocar a Harry Potter. Claro que también es necesario que hablemos de Ariel, de la Bella Durmiente o Barba Azul. De la "señá Benina", Max o Mala Estrella, Emma Bovary, Mr. Darcy o Segismundo. 
Es necesario visitar Comala, Macondo, Vetusta, Oleza, incluso pasar por Rivendell, la Comarca, por Braavos o Desembarco del Rey.

También deberíamos cabalgar a lomos de Babieca o Rocinante y visitar a Antonio Torres Heredia, Camborio de dura crin. 
Es necesario que visitemos los campos de Castilla y que apreciemos el anochecer en Coney Island. 
Es necesario que hablemos de poesía: un arma cargada de futuro, la miel de un hombre, el vino de los demonios. Machado, Lorca, Hernández, Darío, Neruda, Salinas, Cernuda, Gerardo Diego, Celaya, Guillermo Carnero, Ángel González o Luis García Montero. 

Y, debéis saber que últimamente solo pienso y hablo de Naoko, Watanabe y Tropa-de-Asalto, y que me fascina el humor cervantino de Bittori, cuando habla sobre el Txato en voz alta. 

Es necesario que sepáis que no sé vivir sin la literatura. Ya que, como un gran escritor dijo una vez, "la buena literatura tiende puentes entre gentes distintas y, haciéndonos gozar, sufrir o sorprendernos, nos une por debajo de las lenguas, creencias, usos, costumbres y prejuicios que nos separan."



No hay comentarios:

Publicar un comentario